Sincronización

Miércoles, 24 Septiembre   

Como su nombre lo indica, se trata de recalibrar las partes que pueden haber cambiado el tiempo de funcionamiento, han perdido rendimiento por desgaste o uso, o bien, que cuando el motor ha tenido un uso determinado y deterioro, necesita otros parámetros de funcionamiento para mantenerlo en forma. Los síntomas de necesidad de sincronización son muchos y no todos ameritan una afinación total del motor, ya que pueden ser elementos aislados, por ejemplo, una mugre en la gasolina, un cable suelto, una manguera rota, etc. Lo general para pensar en una sincronización es el tiempo de uso, la pérdida de potencia, el excesivo consumo, ruidos de funcionamiento, dificultades de encendido, calentamiento, marcha irregular, etc.

REMEDIOS: Una sincronización debe incluir el chequeo del tiempo de encendido, bien sea de carburador o inyección, de sistema convencional o de los modernos DYS de encendido. La limpieza del sistema de alimentación de combustible y su calibración, si es pertinente. El estado de los elementos accesorios tales como bujías, cables de alta tensión, todas las partes del distribuidor si lo hay, filtro de aire, empaques, válvula de respiración del cárter, sistema de escape, sensores de la inyección, termostato, entre otros.
VIDA ÚTIL: En los autos de carburador y encendido con platinos, la sincronización es mucho más frecuente, cada 15.000 o 20.000 kilómetros, debido especialmente al sistema de distribución, que tiene desgaste. Por ejemplo, un platino con la base usada cambia el tiempo de encendido del motor y este daño es inevitable.

Los automóviles inyectados y cuyo motor es manejado por computador tienen menos partes accesibles para el mecánico y casi ninguna es reparable como los sensores o unidades de control. Los filtros e inyectores pueden caminar muchos miles de kilómetros sin problemas, pero las bujías sí se gastan rápidamente por lo que se sugiere cambiarlas cada 25 a 30 mil kilómetros, con la correspondiente revisión de la instalación de alta.


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